|
Gracias
mamá, por darme la vida con amor...
Por
traerme a esta nación americana cuando secuestraron la
nuestra,
donde
el marxismo me hubiera envenenado la mente y el corazón...
Gracias
por tus noches junto a mi cuna...
Por tu mano para caminar...
Por dormir contigo, cuando tenía miedo
y por las medias calientitas al despertar...
Gracias
por enseñarme a amar a Dios...
Por
criarme en la fe católica y rezar conmigo aunque
estuvieras cansada...
Por
los hermanos que me diste y todo lo que compartimos...
Por
el padre que nos elegiste...
Gracias
mamá, por hacerme compasivo, agradecido...
Por
no recriminarme en las equivocaciones,
por
escucharme cuando necesité hablar...
Gracias
por todos los animalitos que pude disfrutar
porque
tú me enseñaste a amarlos...
Por
la disposición y
comprensión a mis antojos,
por
las veces que ocultaste el dolor que te provoqué
y
las preocupaciones que te causé...
Gracias
por vigilarme cuando yo pensaba que iba solo...
Por
estar despierta cuando yo creía que dormías,
por
tus besos y caricias, por las miradas de ternura...
Gracias
también, por los regaños que recibí
y
darme siempre lo mejor de ti...
Gracias
por acoger, como madre, a mi esposa...
Por
ser con mis hijos lo que has sido...
Por
velar por ellos cuando yo no he podido hacerlo...
Por
tener siempre la puerta abierta para todos...
Gracias
por darme el beso que a mi llegada olvidé darte,
por
todos tus sacrificios que a veces no advertí...
Gracias
por tu fe en mí y tu amor incondicional...
Y
perdona por las lágrimas que no vi,
las
palabras que no escuché, por los desvelos que provoqué,
las
veces que esperaste en vano y los días que nublé tu
sol...
|