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Jóvenes latinoamericanos realizan protesta frente a Embajada castrista en Chile Santiago de Chile, Chile, 30 de enero de 2006. Con gritos de “Cuba libre, juventud despierta!” unos doscientos cincuenta jóvenes chilenos, mexicanos, brasileros, guatemaltecos, salvadoreños, peruanos, uruguayos, argentinos y dominicanos se presentaron frente a la Embajada de Cuba en Santiago de Chile para denunciar la violación de los derechos humanos en Cuba y orar por la libertad de ese país en una vigilia simbólica. “Para nosotros fue altamente positivo la actividad realizada, más de doscientos jóvenes pacíficamente protestamos a fin de manifestar nuestra visión de lo que ocurre en Cuba. Leímos una declaración de apoyo a los jóvenes en Cuba que no pueden decir su opinión libremente. Los jóvenes chilenos que hemos vivido una dictadura sabemos lo que es eso, y deseamos a los jóvenes cubanos que puedan tener la libertad que nosotros tenemos hoy”, afirmó Marcelo Chávez, presidente de los Jóvenes Demócrata Cristianos de América (JODCA). De acuerdo a Chávez los participantes pudieron observar cómo la gente de la embajada en una actitud descompuesta sacó mangueras para mojar a los manifestantes y apagar las velas, pero esto no impidió el éxito de la actividad. “Vamos a empezar con una oración por los presos políticos, los presos de conciencia que están sufriendo hoy en Cuba la violación de sus derechos”, dijo el joven mexicano José Luis Garza, uno de los fundadores del Comité Internacional de Jóvenes por la Democracia en Cuba, frente a la embajada cubana. La actividad, convocada por la JODCA y la Juventud Demócrata Cristiana de Chile, fue la conclusión de la “Cumbre del Sur: Jóvenes Latinoamericanos, Humanistas, Cristianos”, foro en el que se reunieron jóvenes activistas latinoamericanos para exponer los problemas de la integración y otros temas candentes de la América hispana. El último panel del evento fue dedicado a Cuba con la participación de activistas políticos, sociales y religiosos conocedores del tema. Legisladores y activistas internacionales denuncian actos de repudio en Cuba Varios grupos de legisladores y activistas del mundo han lanzado un llamado para denunciar la represión en Cuba contra activistas de derechos humanos. Más de una docena de parlamentarios argentinos presentaron en la Cámara de Diputados de la Nación Argentina un proyecto de Declaración que lleva el número 7017-D-05 y que condena los “Actos de Repudio” contra opositores en Cuba. Los Diputados Nacionales Federico Pinedo, Eugenio Burzaco, Pablo Tonelli, Alicia Comelli, Jorge Vanossi, Paula Bertol, Nora Ginzburg, Guillermo Alchouron, Omar De Marchi, Esteban Bullrich, Hugo Martini, Eusebia Jerez y Esteban Jerez firmaron el documento que señala lo siguiente: “Estos hechos constituyen una flagrante violación del artículo 12 de la declaración Universal de los Derechos Humanos, que señala que ‘nadie será objeto de injerencias arbitrarias en su vida privada, su familia, su domicilio o su correspondencia, ni de ataques a su honra o a su reputación. Toda persona tiene derecho a la protección de la ley contra tales injerencias o ataques’ […] “El régimen comunista de la isla considera que aquellas personas son ‘contrarrevolucionarios’, y es por ello que promueve su hostigamiento físico y verbal. Solicitamos al gobierno cubano el cese inmediato de este tipo de hostilidades y que tenga a bien proteger la vida y la integridad física de quienes sólo ejercen un derecho contemplado en el artículo 19 de la mencionada declaración, que indica que ‘todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión’”. Contra el terror, el civismo En
una conferencia de prensa en la Ermita de la Caridad, los representantes del
Grupo de Trabajo de los Guías Espirituales Monseñor Agustín Román, Rev. Martín
Añorga y Rev. Onell Soto se unieron para hacer un llamado al pueblo de Cuba
para que no-coopere con los actos de repudio en contra de activistas de derechos
humanos en la Isla, los cuales han aumentado en frecuencia y en ferocidad en los
últimos meses. En
la conferencia de prensa se pudo escuchar una grabación del testimonio del
prisionero político Jorge Luis García Pérez “Antúnez” desde la Prisión
Kilo 7 en Camagüey. A continuación fragmentos del documento suscrito por los guías espirituales del exilio: El brutal incremento de la represión gubernamental en Cuba, desatada ya no solamente contra los prisioneros políticos y los opositores pacíficos que tratan razonablemente de cambiar la deplorable situación que Cuba vive al presente, sino también contra los familiares de estos y contra la población en general, constituye un reprobable abuso de poder y una muestra más de la contumacia en el desdén a los derechos humanos fundamentales de parte del gobierno de la Isla. Los llamados “actos de repudio” en los que las turbas pro gubernamentales atacan de hecho y de palabra a los ciudadanos arbitrariamente, calificados como “contrarrevolucionarios”, han ido aumentando en brutalidad y frecuencia, y sin asomo alguno de consideración hacia las víctimas, usualmente familias enteras, incluyendo mujeres, niños y ancianos. Como guías espirituales del pueblo cubano en el exilio, no podemos menos que cumplir la misión profética que es parte esencial de nuestro ministerio, expresando nuestra más enérgica condena ante ese ejercicio vesiánico, que desafía tanto el concepto cristiano de la humana convivencia, como los criterios democráticos de lo que debe ser la relación entre gobernantes y gobernados.- Advertimos igualmente que estas acciones constituyen también una peligrosa incitación hacia la violencia colectiva, de cuyas posibles consecuencias solamente serán responsables aquellos que las auspicien desde una arrogante impunidad que no ha de ser para siempre. El Señor Jesucristo, manso y humilde de corazón como era, dejó claramente establecido que “con la misma medida con la que ustedes midan a los demás, serán medidos ustedes” (Marcos: 4,24) y no es posible disimular la intrínseca maldad de esta situación, que clama al cielo, ni el derecho a la justa defensa de sus vidas que asiste a los atacados. El mundo es testigo, además, de cuán infructuosas han resultado hasta ahora todas las apelaciones dirigidas al gobierno cubano en procura de un cambio de actitud de su parte. Lejos de ello, tal parece que esas apelaciones provocan en los que mandan en Cuba mayor crueldad y desfachatez en sus procedimientos, tal como ha podido constatar recientemente la Unión Europea. Sin embargo, esto no debe llevar a nadie a la frustración o a la indiferencia ante el desamparo de los cubanos frente a la opresión que se les impone. Exhortamos a los gobiernos del mundo democrático, a los organismos internacionales y a todos los hombres y mujeres de buena voluntad, a manifestar la mayor solidaridad con los que en Cuba sufren y a apoyarlos en sus aspiraciones de libertad y justicia en forma firme y urgente. Por otra parte, es alentador saber que el propio terror está provocando, como respuesta, un resurgimiento del decoro ciudadano. Esto se está manifestando en la negativa a participar en los “actos de repudio” de parte de vecinos de los atacados, hecho que se ha venido repitiendo notablemente ya en distintos lugares del país, según informaciones llegadas desde allá. Nosotros felicitamos a esos compatriotas que están recuperando su dignidad personal al negarse a ser cómplices de la maldad, porque es inmoral y carece de sustentación ética toda colaboración con algo que resulta malo para todos, para las víctimas directas del atropello y para los que, por envilecimiento o por miedo, se prestan a fungir de victimarios. Nos place ver que están engrosándose las filas de los que vencen el miedo para acogerse, aún sin saberlo, a la descripción que nos da la Sagrada Escritura de los que agradan a Dios: “El que procede honradamente y practica la justicia, el que tiene intenciones leales y no calumnia con su lengua, el que no hace mal al prójimo, ni difama al vecino”… (Salmo 14 al 15). Oramos por ellos, por los que sufren la represión y también por los que rebajan su condición humana al participar de la misma. Oramos igualmente porque se detenga toda violencia y porque al fin todos los cubanos alcancen ya la liberación real y completa, la de las imposiciones políticas, la que priva de derechos y posibilidades y la que somete los corazones a los dictados del mal. Que Aquel que vino a nosotros para “evangelizar a los pobres, predicar a los cautivos la liberación y recuperar la vista a los ciegos, a libertar a los oprimidos” materialice sobre Cuba su espiritual encomienda. |
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