Por Lorenzo De Toro

... Y DIOS LOS CREO 

HOMBRE Y MUJER

¿PELOTA 

O POLITICA?

Y los creó con grandes diferencias no sólo en su anatomía, sino en su mentalidad y en su carácter. Cada uno debe tener un papel en la vida. Por eso nos preocupa y molesta ver como de un tiempo para acá y cada vez con mayor proliferación, se están intercambiando las funciones de lo que deberían ser las características esenciales de los dos sexos amenazando con llegar a un estado neutro que sólo sirve para crear confusión y desvirtuar el plan de Dios.

No hablemos solamente de la aberración que representan los matrimonios de hombres y mujeres del mismo sexo, eso es tan repugnante y antinatura que no creemos sea necesario argumentar sobre el tema.Queremos referirnos a algo que se va aceptando por nuestra sociedad sin que nos demos cuenta que poco a poco se van esfumando las diferencias que dan el toque de atracción y complemento que deben existir de acuerdo al plan de Dios.

No es la primera vez que escribimos sobre este tema, pero creemos necesario volver a insistir pues cada vez es mayor la tendencia al “unisex” en las modas, los trabajos, las costumbres, los hábitos, la apariencia que crean el peligro ya actual de desfigurar la obra del Creador.

Si se nos piden ejemplos de casos citaremos la presencia de mujeres en el campo de batalla y otro que aun pareciendo inofensivo y sin importancia, para nosotros si la tiene y es el caso de las “comentaristas” de deportes rudos, propios de hombres, narrados y comentados por bellas muñequitas reforzadas con el silicone, tan de moda, que en mayoría saben de esos deportes como la mayor parte de los hombres de lo que es procrear una nueva vida y encauzarla con todos sus ataviares. Son sólo dos ejemplos. Puede haber muchos más y también excepciones.

En esta serie mundial, de nuevo se ha logrado crear otra división en el Exilio cubano. La participación de un team cubano, o mejor dicho, representando a la Cuba actual, ha suscitado una serie de situaciones que han provocado diferencias de sentimientos y de opiniones, tanto en Cuba como en el exterior.

Hasta poco antes del comienzo del campeonato no era seguro la participación del equipo cubano, pero tanto el comisionado de baseball, como al parecer los demás países, quisieron que sí viniera. Por eso se aceptaron una serie de condiciones impuestas por el que todo lo decide en Cuba hace casi medio siglo. El equipo viajó con la acostumbrada escolta de agentes secretos del régimen reforzada con un hijito de Castro con el aval de médico. Se le dieron todas las prebendas de custodia y aislacionismo solicitadas. Se llegó al colmo de no permitir que algunos exiliados exhibieran pancartas acusatorias contra Castro (no contra los peloteros), medida que atenta contra la libre expresión.

Castro tenía todas las de ganar. Si el equipo ganaba demostraría la supremacía cubana con “equipo amateur” contra profesionales. Si perdía argumentarían la misma razón pero por inferioridad de nivel.

De nuevo el Exilio se dividió: muchos querían ver ganar al equipo de Cuba. Otros querían ver perder al equipo de Castro.

Nuestra modesta opinión es que si bien simpatizamos con los peloteros que en realidad son víctimas del sistema, no simpatizamos con que el equipo sea vehículo propagandístico de Castro ante el mundo. ¿Hasta cuando nos van a tratar de seguir utilizando?